Seamos realistas: encontrar la almohada adecuada a medida que envejeces no es solo un lujo, es una necesidad. Claro, podrías conformarte con la almohada aplastada en la que has estado durmiendo durante la última década, pero ¿por qué no darte el gusto de tener comodidad, salud y una gran noche de sueño? Si duermes de lado o boca arriba, la almohada perfecta puede marcar la diferencia entre despertarte renovado o sentir que te han doblado como un pretzel durante la noche. ¿Listo para empezar? Vamos a encontrar tu alma gemela en almohadas.
